El punto de partida
¿Se acuerdan de Narnia? Un gran amigo me regaló la biografía de quien escribió esa obra y muchas más, conocido como C.S. Lewis. En la biografía espléndidamente escrita por Alister McGrath, leí con especial interés el capítulo que hacía referencia a la conversión de Lewis y que de alguna manera se narra en una obra titulada, de manera sugerente, Cautivado por la Alegría.
La conversión de Lewis no fue repentina, nadie lo tiró del caballo, ni tuvo una aparición inesperada. Parece, más bien, que Dios le tuvo mucha paciencia -como la que nos tiene a todos- y fue al final que Lewis acepta convertirse porque ya no pudo hacer otra cosa: reconoció la serenidad y el sosiego que da el tener un punto de partida.
En el caso de Lewis -como el de muchos otros-, Dios es alguien que existe y que toma la ofensiva (mientras nosotros solemos tomar la defensiva). Lo........



















































