Marcas que son Puebla
Sayes, McCarthy’s, The Italian Coffee Company, Mi Viejo Pueblito, Mister Tennis, Italpasta, Don Pastor, El Calvario, Peñafiel, La Morena, San Marcos, Gapsa, La Zarza, Chipileta, Farmatodo, Café Colibrí, Pintumex, Chidas, Tamariz, Agua Inmaculada. Veinte nombres que cualquier poblano reconoce de memoria: en el changarro de la esquina, en el súper, en la alacena de su casa. Ninguna nació en un despacho de Silicon Valley ni llegó de la mano de un fondo extranjero. Nacieron aquí, con capital poblano, con familias que arriesgaron su patrimonio, y hoy le dan trabajo a miles de familias poblanas más.
Ahí está la primera lección de este mapa: la economía de un estado no la hacen solamente las grandes armadoras o los corporativos que llegan atraídos por incentivos fiscales. La hacen, en volumen de empleo, las micro, pequeñas y medianas empresas que se fueron construyendo a pulso, generación tras generación.
Sayes y Peñafiel llevan décadas siendo sinónimo de refresco y agua mineral en Puebla, compitiendo de tú a tú contra las transnacionales sin perder su lugar. Gapsa y Pintumex son historia industrial: fábricas que sostienen a su alrededor cadenas enteras de proveeduría local. La Zarza y Chipileta vienen de la repostería y la dulcería tradicional que, con el tiempo, se profesionalizó hasta volverse referencia nacional. Café Colibrí, The Italian Coffee Company o Mi Viejo Pueblito muestran algo que casi nunca reconocemos: que el consumo del día a día, un café, una torta, una tarde de pueblo, también es industria, también genera franquicias y empleo formal.
Y........
