Diga 333
La reducción presupuestaria amenaza la realización efectiva de controles rutinarios de salud, con postergación de atenciones y diagnóstico de enfermedades, reduciéndose la capacidad de prevención del sistema.
En nuestra infancia, en la consulta médica, había que sacarse el chaleco y desabotonar la camisa. Luego de ello se sentía el frío del estetoscopio en la espalda, mientras el médico ordenaba: “Diga 33”. Ese simple procedimiento, destinado a evaluar los pulmones mediante la resonancia de la voz, busca detectar enfermedades, lo que representa nuestras primeras experiencias en la red de salud pública.
Hoy, el número 333 es un número que da escalofríos en el sector de la salud pública. Decir “333” hace referencia al decreto 333 del Ministerio de Hacienda, que con mucha frialdad –propia del acero del estetoscopio de antaño, pero con el filo de un bisturí– corta los dineros destinados a la salud de la mayoría de los chilenos, con la reducción del presupuesto de la salud pública en más de 413 mil millones de pesos.
Tal como nos hacían respirar luego de decir lo indicado por el número, hoy se respira profundo en el sector salud: este recorte dramático viene a........
