El muro financiero de Trump
Habría que prestar mucha atención a un hecho inédito: Estados Unidos comienza a rediseñar simultáneamente su frontera, su mercado laboral, su economía y su relación con la mano de obra extranjera. Todo lo que dice y hace este segundo gobierno de líder estadounidense con relación al exterior responde a esa transformación.
Durante décadas, la imagen de la migración fue sencilla de comprender. Un hombre cruzaba una frontera buscando trabajo. Del otro lado lo esperaba una economía que necesitaba sus manos. La discusión política se concentraba entonces en los mecanismos de acceso: visas, patrullas fronterizas, ladrillos, deportaciones y amnistías. La pregunta fundamental era quién sí podía entrar y quién no.
Hoy la pregunta comienza a ser otra. ¿Qué ocurre cuando una potencia económica ya no requiere ni la misma cantidad ni el mismo tipo de trabajadores que necesitó durante buena parte del siglo XX?
A todas luces, la administración de Donald Trump decidió generar la respuesta, si bien no todas las otras naciones parecen tener conocimiento pleno de ello. Sus recientes medidas para dificultar el acceso de migrantes indocumentados a determinados servicios financieros no constituyen solamente una política migratoria.
Forman parte de algo más amplio: una arquitectura destinada a elevar el costo de la existencia irregular dentro de Estados Unidos. Durante años, la frontera estuvo en el desierto de Arizona. Ahora comienza a instalarse en los bancos.
Una cuenta bancaria ya no es únicamente una herramienta para guardar dinero. Es........
