Agua para la igualdad y la justicia social
Donde llega el agua, también llega la salud, la educación, el desarrollo y, sobre todo, la igualdad. En el marco del Día Mundial del Agua, el Gobierno de México reafirma su convicción de garantizar el acceso al agua no solo como un trabajo técnico de colocar tubos, sino como un acto de justicia social.
Garantizar el acceso equitativo al agua es una prioridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, y esa es la razón por la que México avanza con una de las agendas hídricas más ambiciosas de su historia, para revertir los rezagos históricos que, durante el periodo neoliberal, dejaron a millones de personas enfrentando desigualdades, escasez y falta de infraestructura.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) impulsa 38 proyectos estratégicos para llevar agua a donde nunca ha llegado, mejorar su calidad donde ya existe y garantizar su disponibilidad para las futuras generaciones.
Este esfuerzo se materializa en obras a lo largo de todo el país. En el norte, la construcción de la presa Tunal II fortalecerá el abasto en regiones con alta presión hídrica. El proyecto Agua Saludable para La Laguna transformará la vida de miles de familias, al sustituir fuentes contaminadas por agua segura. En la frontera, la desaladora de Rosarito permitirá garantizar el suministro a casi un millón de personas.
En el centro, el Plan Integral para la Zona Metropolitana del Valle de México avanza con obras de abastecimiento, saneamiento y control de inundaciones en una de las regiones más densamente pobladas del mundo. En el sureste, proyectos como Agua para Campeche aseguran que el desarrollo no esté limitado por la falta de infraestructura hídrica.
Hablar de igualdad en materia de agua implica también garantizar su calidad, saneamiento y sostenibilidad. Por ello, se impulsan proyectos integrales en ríos emblemáticos como el Atoyac, el Tula y el Lerma-Santiago, que durante años fueron símbolo de contaminación y abandono, y que hoy están en proceso de recuperación.
Al mismo tiempo, avanzar hacia la justicia hídrica requiere ordenar el uso del recurso. Por ello, se trabaja en la regularización de concesiones y en la tecnificación de los distritos de riesgo, a fin de recuperar volúmenes significativos de agua para consumo humano, al tiempo que mejora la eficiencia productiva.
Este esfuerzo también reconoce la participación de las mujeres. Históricamente, han sido ellas quienes han cargado con el peso de la falta de agua en los hogares y, desde la Conagua, estamos impulsando su participación activa en la gestión comunitaria del agua y en la toma de decisiones para lograr soluciones sostenibles y equitativas.
Cuando una comunidad tiene agua, las niñas pueden ir a la escuela en lugar de acarrearla; las mujeres pueden emprender, trabajar y desarrollarse; y las familias pueden vivir con dignidad.
Este Día Mundial del Agua nos llama no sólo a reflexionar, sino a actuar. En México, cada proyecto tiene un objetivo claro: que el acceso al agua deje de ser un privilegio y se convierta en una realidad cotidiana en todos los rincones del país.
Porque donde fluye el agua, crece la igualdad. Y hoy, más que nunca, México está haciendo que esa igualdad llegue a todas y todos.
POR EFRAÍN MORALES DIRECTOR GENERAL DE LA COMISIÓN NACIONAL DEL AGUA
