Salinas Pliego: el enemigo perfecto
A veces el poder escoge rivales menos por miedo que por conveniencia. Los combate no porque amenacen con derrotarlo, sino porque le ayudan a definirse. Hoy, Ricardo Salinas Pliego desempeña ese papel. No es el enemigo que más teme el oficialismo, es el que mejor le acomoda: suficientemente visible para ordenar la conversación, suficientemente rico para encarnar los privilegios que la “4T” dice combatir, suficientemente estridente para irritar a la base y suficientemente cargado de desprestigio para no aglutinar mayorías. A la coalición gobernante no le preocupa que pueda ganar; le sirve como antagonista narrativo.
Su personaje es la némesis idónea del imaginario morenista: beneficiario de las privatizaciones neoliberales, dueño de una televisora crítica contra........
