Piedra y su síndrome de Estocolmo
“La memoria es el centinela del espíritu.”William Shakespeare
“La memoria es el centinela del espíritu.”
“Ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante.”George Orwell
“Ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante.”
Mientras los cristianos celebran que la piedra fue retirada del sepulcro, en México la otra Piedra —la de la CNDH— sigue en su sitio: firme, útil, obediente… no para resguardar, sino para estorbar con disciplina institucional.
Si alguien había olvidado que existía la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, su más reciente pronunciamiento lo dejó claro: no ha desaparecido —todavía—, pero sí ha mutado. Ya no incomoda al poder; lo arropa con entusiasmo. Ya no interpela; traduce. Ya no defiende a las víctimas; administra el silencio… con oficio.
Rosario Piedra Ibarra encarna una de las ironías más incómodas —y más reveladoras— de la vida pública mexicana. Su historia personal está atravesada por una herida que marcó a todo un país: la desaparición de su hermano, Jesús Piedra Ibarra, en 1975, durante la llamada “guerra sucia”, a manos de agentes del Estado. No fue un exceso neoliberal ni un desliz tecnocrático: ocurrió bajo un régimen que se asumía de izquierda. Conviene subrayarlo, porque desmonta esa coartada tan cómoda que hoy pretende clasificar las desapariciones por afinidad........
