Mirar afuera para crear valor adentro
Con frecuencia asociamos la innovación con grandes disrupciones tecnológicas o transformaciones espectaculares, pero una parte esencial de innovar también sucede de manera mucho más simple y cotidiana.
En mis columnas anteriores he abordado la innovación desde un ángulo mas conceptual y estratégico. En esta ocasión quiero ir a un terreno más práctico: al lugar cerca al cliente.
La innovación no siempre surge en laboratorios avanzados ni en ideas grandilocuentes, sino en la capacidad de una organización para entender al cliente, observar sus frustraciones y resolverlas mejor que nadie.
Innovar también ocurre en lo cotidiano, en cada interacción con el mercado, en cada intento por escuchar, observar, experimentar y aprender del mercado.
En mi experiencia, la innovación solo ocurre cuando el mercado adopta un........
