Un 18 de abril, un casorio y… una vida
Hola, amigos y amigas. Hoy quiero compartir con ustedes una historia muy especial. Pero también común, porque puede ser también la de cualquiera de ustedes. La de personas ilusionadas, las que sean y donde sea, que un buen día comienzan una vida juntos. Y que, fruto de esta decisión, tejen un hilo que desemboca en nosotros, y luego mucho más allá, y más todavía… Un retrato que fluye de generación en generación, y que ahora nos parece tan presente, pero que luego quedará indefectiblemente diluido en el paso de las décadas y los siglos… Y que conforma, sin duda, parte de la magia de vivir. Porque la vida es bonita, sobre todo, por su levedad, en todos los sentidos… ¿O no? La inmanencia es pesada y hasta monolítica, mientras que las aves pasajeras destacan por su ligereza y encanto...
El caso es que hoy, 18 de abril, hace setenta años que papá y mamá se casaron, después de un largo tiempo de innumerables paseos por la calle Real, a la guisa de aquella época... Y sí, les confieso que este es uno de los días más señalados para........
