El Petro que nos espera
Los tiempos después del 7 de agosto serán para Gustavo Petro la cosecha de lo que sembró en su cuatrienio. En lo personal, y es a lo menos que quiero referirme, prevalecerán las acciones derivadas de su animadversión con el capitalismo, especialmente con Estados Unidos e Israel.
Lo más seguro es que continúe incluido en la lista OFAC con las desagradables consecuencias de quedar prácticamente fuera de las actividades comerciales, sin tarjetas de crédito ni acceso a servicios bancarios. Mientras se está en el gobierno, hay formas de cubrir esas carencias: los tiquetes aéreos, por ejemplo, son pagados por las entidades oficiales, pero al quedar por fuera, esas gabelas se hacen inviables.
Como dije inicialmente, no profundizaré en lo personal porque viene un camino pesado y no me alegro de las dificultades de los demás. Ni siquiera de las de Petro.
En lo político, en cambio, sí debemos tener ojo avizor. El discurso del 20 de........
