Fajardo no está fuera, pero necesita jugar distinto
A sesenta y un días de la primera vuelta, todavía no hay un eje que ordene la contienda y, en ese escenario, el debate sobre coaliciones deja de ser una opción para convertirse en una condición de viabilidad. Ahí la presencia de Sergio Fajardo desentona con una postura que arrastra de contiendas previas, una decisión que puede parecerle razonable, pero hacia afuera resulta difícil de entender.
El exalcalde y exgobernador insiste en una narrativa de autosuficiencia —“hemos construido un camino”, “somos distintos”, “seguimos adelante”— que repite con disciplina en un sistema que no suele premiar esa apuesta. En un entorno donde predominan los acuerdos de conveniencia, el mensaje conecta con un segmento reducido porque proyecta independencia, coherencia y carácter, pero al mismo tiempo limita su margen de crecimiento entre el amplio universo de indecisos.
¿Se desinfló su candidatura? Tal vez aún no, pero sí luce........
