Sudán: morir fuera del encuadre
Hay guerras que ocupan las portadas durante meses y otras que parecen condenadas a desaparecer del mapa informativo. Sudán pertenece a esta segunda categoría. No porque el conflicto sea menos violento, sino porque sus víctimas han quedado fuera del encuadre de la cobertura mediática internacional.
Millones de personas sobreviven entre bombardeos, hambre y desplazamientos forzados, pero el conflicto aparece solamente de manera ocasional, como si se tratara de una tragedia lejana y casi imposible de comprender.
La guerra comenzó el 15 de abril de 2023, cuando se rompió la alianza entre las Fuerzas Armadas Sudanesas, dirigidas por Abdel Fattah al-Burhan, y las Fuerzas de Apoyo Rápido, comandadas por Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti.
Ambos participaron en el golpe de Estado de 2021 y compartían la responsabilidad por el fracaso de la transición democrática. Pero terminaron enfrentados por el control del Estado, los recursos económicos y la integración de las fuerzas paramilitares en el ejército regular.
No estamos, por lo tanto, ante una simple disputa entre dos generales. La guerra también está relacionada con el control del oro, las rutas comerciales, las fronteras y el acceso estratégico al Mar Rojo.
Además, se suma la participación indirecta de actores extranjeros que proporcionan armas, financiamiento o apoyo........
