Arancel de acero bajará a 25%, pero viene dura la negociación
NO HAY QUE ser adivino para advertir que, tras las señales enviadas por el gobierno de Donald Trump, en el arranque de las negociaciones del T-MEC 2.0, éstas serán más rÃspidas que las del TLCAN y el T-MEC.
Ni Jaime Serra con Karla Hills, ni Herminio Blanco con Robert B. Zoellick en el TLCAN, ni Ildefonso Guajardo o Jesús Seade con Robert Lighthizer en el T-MEC, tuvieron un inicio de negociaciones comerciales tan tenso como el que inician Marcelo Ebrard y Jamieson Greer.
La renovación del T-MEC 2.0 será la negociación comercial más dura que haya tenido el gobierno de México en los últimos 30 años.
En el primer round de sombra de esta semana, la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos mandó señales del apretón de tuercas que viene en dos temas: las nuevas reglas de origen para la industria automotriz y combate al dumping contra China.
En el primer caso, el gobierno de Trump quiere llevar el contenido regional para los autos en Norteamérica a 85%, pero todavÃa no se definen los años en llegar a ese nivel.
Greer dijo que pugnará por reglas de origen más estrictas para bienes industriales clave (como el sector automotriz), y expertos en negociaciones comerciales opinan que hay dos temas adicionales a considerar en este proceso.
Si la regla va a tener un contenido especÃfico estadounidense, además del regional, y qué arancel pagarán los productores europeos y asiáticos que no cumplan la norma de origen del nuevo T-MEC.
El consuelo para México de una regla de origen tan alta es que........
