|
Raquel PeláezEl Pais |
A veces no queda otra que dejarse llevar. Y eso lo entiende cualquier imbécil
Es muy llamativo que, ahora que ya las fichas han caído como ellos querían, la oposición se atreva a hacer propuestas y que todas conlleven...
Quizá los únicos que encuentran consuelo en estos agobiantes días estivales son los políticos cuyos problemas se aplazan a septiembre
Los curritos tardamos demasiado en comprender que nuestros exiguos salarios dependen mucho más de los discretos silencios que de las ideas brillantes.
La España que madruga se acuesta prontísimo y vive entre flores preciosas pero venenosas
Hay vicios tan nuevos, tan nuevos, tan nuevos, que ya son viejos
Llevan siglos usando conceptos teológicos como canicas de trile para convencer a los hombres de buena voluntad de que la última palabra la deben...
Se puede hacer negocio con cualquier cosa valiosa y ‘marketing’ con cualquier cosa brillante
No hay un solo país próspero en el planeta donde la esperanza de vida no aumente y envejecer no sea motivo de vergüenza
Algunos viajes, como el del ‘MV Hondius’, permiten ver de qué está hecho el mundo
Muchas veces he pensado que la justicia es ciega pero también coja
Nuestro mundo no es el mismo en el que aterrizó E.T., por muchas frases motivacionales que nos digan desde el espacio
Algunos reaccionarios han logrado convertir ese término en su caballo de Troya para desatar pánicos morales
No me puedo sacar de la cabeza una frase de Ethan Hawke en la gala de los Oscar sobre los amores no correspondidos
Marcel Duchamp revolucionó la historia del arte del siglo XX con un urinario. ¿Qué consigue la futura duquesa de Alba mostrando su ‘toilet’?
Cuántos hombres nunca sabrán por qué solo lloran viendo su deporte favorito
La medicina nos ha librado de la esclavitud que es tener que aceptarnos
La clave para ganar en cualquier carrera institucional es no soltarse en ningún momento
Cuando la vileza es tan profunda, a veces faltan las palabras, y en otras ocasiones nacen algunas nuevas