Matri y los verdes…sin aval
Era un joven, aún sin cédula de ciudadanía, cuando el gobernador Jorge Agustín Sedano González nombró a mi padre alcalde de su amado municipio de La Aguada (donde nació).
El tiempo me dio la oportunidad de conocer su altura política, cifrada en el pragmatismo y en una innegociable decisión de ganar el voto desde la defensa del mérito por encima de la improvisación. Durante años, leí su columna de opinión en esta casa, que curiosamente es hoy un lugar común.
De Feisal Mustafa aprendí la estrategia de la cercanía, el saludo sincero y fraterno, el compartir hasta el amanecer, sin horarios ni agenda. El hoy compañero de columna de opinión Gustavo Galvis, regresando de un viaje por Alemania, hace más de 30 años, me regaló el mejor de los consejos: la “decencia”; sea siempre decente… lo recuerdo como si fuera hoy.
El senador Carrizosa me abrió las puertas de su casa y de su familia, enseñándome, sin cálculo alguno, que la política se hace con los “amigos”. Cuando la vida nos permite el encuentro, siempre el saludo y el abrazo son fraternos.
El candidato al Senado Luis Eduardo Díaz Mateus es una suma de los cuatro últimos, con un énfasis reiterado en cada conversación en estos 12 años. Una máxima… “no le diga mentiras a la gente”.
Estimado lector: se estará usted preguntando la relación con el título de la columna de opinión. Es apenas normal.
A continuación, compartiré unas expresiones que logré rescatar de un video que circula en redes hace unos dos o tres días: ni un voto para estos petristas HP, loca, torombolo, lavaperros, tinterillos, bandidos, marihuaneros, amangualados, coman ratas, delincuentes, lacayos, la jeta le huele a mi…, gonorrea… Sus autores son candidatos santandereanos al Congreso de la República, con el aval de los partidos Centro Democrático y Alianza Verde.
La relación es la enorme diferencia entre la herencia política de Sedano, Feisal, Gustavo, Carrizosa, Luis Eduardo y el legado de estos jóvenes políticos a sus electores y a la democracia. De las buenas maneras a la grosería. ¡Qué tragedia!
Algo más terrible es que, sin duda, la enorme posibilidad de ganar las elecciones que tienen Matri y los verdes; sería importante que uno y otro se excusen públicamente por este bochornoso episodio, que maltrata a sus seguidores, a su propia carrera política, a nuestro departamento y a sus partidos, quienes de pronto nos sorprendan a todos retirándoles el aval. La primavera siempre será mejor que el invierno.
Nota: Señor Alcalde de Bucaramanga, señora Directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo: no olviden que el Teatro Peralta sigue en cuidados intensivos.
