Cuando la tierra tiembla, las prioridades cambian
Un terremoto, un voraz incendio o cualquier catástrofe natural no avisa y desnuda nuestra frágil existencia. En pocos segundos puede destruir edificios, cobrar vidas y borrar planes a futuro, transformando por completo la manera en que vivimos y rompiendo la ilusión de que tenemos todo bajo control.
El filósofo Martin Heidegger hablaba del “ser-para-la-muerte” como una condición que nos enfrenta con nuestra propia finitud, es comprender la escasez del tiempo y resignificar nuestras decisiones, sin distracciones banales como las discusiones políticas, el estatus, entre otros. No se trata simplemente de recordar que vamos a morir, sino de comprender que nuestro fin y el de quienes nos rodean es una posibilidad constante que define la........
