El 8 de marzo son las primarias
Colombia vuelve a las urnas este domingo 8 de marzo para elegir el Congreso de la República. Falta menos de una semana y, aunque muchos aún no lo dimensionan, desde 2002 que se eligió a Uribe no había unas elecciones tan importantes para el país. No se trata solo de escoger senadores y representantes; en esa misma jornada también se realizarán las consultas interpartidistas, entre ellas la Gran Consulta por Colombia, que definirá el candidato único de la Centro-Derecha a la presidencia, candidatura vital para que Iván Cepeda no sea el presidente.
Un enemigo es la apatía, la abstención en las elecciones de Congreso de 2018 fue del 51,18% y en 2022 alcanzó el 51,25%. Es decir, más de la mitad de los colombianos aptos para votar no participaron. Bien lo decía Luis Carlos Galán: “Quien no participa no tiene derecho a reclamar”. Y hoy son muchos los reclamos al nefasto gobierno que busca continuar con Cepeda.
Es imperativo votar, y votar para que el petrismo no logre mayorías en Senado y Cámara. Ya conocemos la importancia de un Congreso que responda a los intereses del país y no a los del presidente de turno. Si este gobierno hubiera logrado las mayorías, hoy tendríamos una reforma laboral enemiga del empleo formal, una reforma pensional que asaltaba el ahorro individual y una reforma a la salud que habría profundizado la crisis que ya padecen millones de pacientes; también habría avanzado, sin contrapesos, en la captura de la Corte Constitucional, guardiana de la Constitución, y seguramente con más impuestos por cuenta de las reformas tributarias.
Nuestra democracia no se defiende solo con discursos; se defiende en la práctica, votando. Por eso este 8 de marzo además de ganar las elecciones de Congreso, es clave participar en la Gran Consulta, una votación masiva enviará un mensaje inequívoco: sí es posible derrotar al petrismo. Ganarle a Cepeda requiere sumar una Centro-Derecha fortalecida, legitimada por el voto ciudadano, capaz de convocar masas y de recoger a quienes no se sienten representados por los extremos. Hoy, según las encuestas, quien lidera esa consulta es Paloma Valencia: preparada, demócrata, defensora de las libertades, con una impecable trayectoria y el carácter para enfrentar al amigo de las Farc y el heredero de Petro.
La estrategia es sencilla: llegar a la primera vuelta del 31 de mayo con mayorías en el Congreso y candidaturas opositoras fortalecidas. En la primera vuelta votamos por quien nos guste; en la segunda, nos unimos alrededor de quien enfrente al continuismo.
Las elecciones del 8 de marzo son las primarias de las presidenciales, es el primer gran paso para retomar el rumbo, no votar solo favorece a la izquierda.
