menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La lactancia materna: cuando una elección libre se transforma en mandato social

32 0
04.03.2026

La lactancia materna suele presentarse como una decisión íntima y puramente biológica. Sin embargo, en la práctica está atravesada por normas culturales, expectativas sociales y discursos institucionales que moldean lo que se considera una “buena maternidad”. Más que un acto individual, se convierte en un espacio donde confluyen ciencia, moral y presión social. Lejos de ser un gesto neutro, la lactancia refleja las tensiones culturales que atraviesan la maternidad; el cuerpo de las mujeres sigue siendo, en muchos sentidos, un territorio regulado por miradas ajenas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener la lactancia hasta los dos años o más, siempre que madre e hijo así lo deseen. Las campañas de salud pública insisten, con razón, en sus ventajas nutricionales e inmunológicas. Pero el consenso científico convive con una dimensión social menos visible: la carga simbólica que recae sobre las mujeres cuando amamantan… o cuando no lo hacen.

El inicio: entre el ideal y la realidad

Durante el embarazo las mujeres reciben un discurso ampliamente difundido: “La lactancia es lo mejor para el bebé”. La afirmación, repetida en hospitales, consultas y conversaciones cotidianas, apenas deja espacio para el matiz. Dar el pecho se asocia no solo a salud, sino también a responsabilidad y compromiso materno. Se presenta como lo natural, lo saludable y casi una obligación moral.

Diversos estudios han señalado cómo el conocido lema “breast is best” (el pecho es mejor) puede derivar en procesos de moralización de las decisiones maternas.........

© The Conversation