La campaña importa: ¿cómo adelantó Lula a Bolsonaro en la recta final de las elecciones presidenciales?
La suerte parecía echada después de la primera vuelta brasileña. Flávio Bolsonaro había quedado por delante de Luiz Inácio Lula da Silva, con el 47,03 % de los votos válidos frente al 45,16 % del presidente. La ventaja era estrecha, pero suficiente para alimentar una expectativa: el impulso electoral del candidato de la derecha podría consolidarse en el balotaje (segunda vuelta), especialmente porque parecía atraer a una parte sustancial de los votantes de las candidaturas eliminadas.
Pero sucedió otra cosa. El 25 de octubre, solo tres semanas después de la primera vuelta, Lula fue reelecto con 64,26 millones de votos, el 51,79 % de los sufragios válidos, frente a los 59,83 millones y el 48,21 % de Flávio Bolsonaro.
Una diferencia de aproximadamente 4,43 millones de votos en un país de dimensiones continentales. Se invirtió la ventaja que había dejado la primera vuelta. Los resultados oficiales lo dimensionan: Lula sumó más de diez millones de votos respecto de la primera ronda; su adversario, alrededor de 3,7 millones.
Por qué importan las campañas
¿Qué ocurrió durante esas tres semanas? ¿Qué hizo bien Lula o qué hizo mal Bolsonaro para que una elección que parecía cantada terminara reeligiendo al presidente? La respuesta replantea una pregunta esencial: ¿cuánto pueden cambiar las campañas un resultado electoral?
La respuesta breve es que las campañas importan, aunque no siempre lo hacen del mismo modo, ni con la misma intensidad, ni para todos los electores. Brasil ofrece una oportunidad particularmente interesante para examinar cómo interactúan las condiciones estructurales de una elección con la estrategia, la movilización y la capacidad de disputar el significado de los acontecimientos.
Una parte de la literatura sobre comportamiento electoral pone el acento en los factores relativamente estables que condicionan el voto: identificación partidista, evaluación de la economía, características sociales de los electores y aprobación de los gobiernos. Desde esa perspectiva, los factores estructurales pesarían más que la coyuntura electoral.
En su revisión How Do Campaigns Matter?, Gary C. Jacobson concluye que las campañas producen efectos relevantes. La cuestión es cuándo,........
