¿Jugamos a ser dioses? Lo que supone la IA en biología
Mucho se está hablando de la revolución sociológica que la IA generativa va a suponer para la humanidad. Sin embargo, apenas se ha debatido acerca de sus repercusiones en biología, cuando esta realidad sí que da vértigo. Porque no hablamos de futuribles ni de lo que la IA podría hacer. Hablamos de lo que, a día de hoy, la IA está haciendo.
El gran cambio metodológico
Durante toda la historia de la biología, los científicos nos hemos dedicado a descifrar las reglas de la vida a base de observarla, establecer hipótesis sobre su funcionamiento y diseñar experimentos reproducibles que corroboraran si nuestras propuestas se transformaban en brillantes descubrimientos o en rotundos fracasos. Así, con muchísimo esfuerzo en tiempo, recursos y discusiones sesudas, hemos ido desentrañando en qué consiste esta cosa tan difícilmente definible que es la vida y dando soluciones a problemas de variada índole, incluidas las destinadas a solucionar las múltiples patologías de nuestros imperfectos cuerpos.
En este fascinante camino, la tecnología ha sido un extraordinario aliado y el mejor acelerador del ritmo de nuestros descubrimientos en los últimos años. Pero lo que está ocurriendo ahora merece un capítulo reflexivo propio porque la IA no se limita a ser una mera “ayuda técnica”. No se trata de un procesador espectacular de millones de datos simultáneos, ni tan siquiera un salto cuántico en la capacidad de generar conocimiento. Tampoco hablamos de un cambio de paradigma, porque no se limita a dar un giro profundo en la manera de........
