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El fin de la Alianza Atlántica, por Fernando Mires

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05.05.2026

El fin de la Alianza Atlántica, por Fernando Mires

Como quien dice «el rey está desnudo» lo dijo el exministro del exterior alemán, Joschka Fischer, en su más reciente artículo. La Alianza Atlántica mantenida desde la Segunda Guerra Mundial, está dejando de existir. Podría haber escrito también Fischer, «la están matando». Y no habría faltado a la verdad. El homicida proviene de la parte decisiva de la Alianza: los EE UU. Su nombre es Donald Trump. Bajo esa presidencia –escribe Fischer– los EE UU están destruyendo «el mayor éxito diplomático de su historia».

Desde hace tiempo lo venía diciendo Trump. A la administración norteamericana, según Trump, no conviene seguir siendo socio de la OTAN pues esa sociedad no cabe en la nueva estrategia de defensa de los EE UU. Europa, en consecuencia, deberá defenderse a sí misma de sus propios enemigos los que no tienen por qué ser siempre los enemigos de los EE UU.

Trump consideró que el momento de la separación definitiva había llegado cuando Europa no acudió a apoyarlo militarmente en sus aventuras en Irán. No tenía por qué hacerlo. La Alianza Atlántica no posee un carácter ofensivo sino defensivo. Los estatutos de la OTAN lo expresan claramente. En caso de ser agredido directamente algún miembro de la OTAN todos los países miembros se comprometen a acudir en su defensa.

Pero este no era el caso. Los ataques de los EEUU a Irán no fueron defensivos. Más aún: Trump no comunicó a ninguno de los miembros de la OTAN sus intenciones de invadir a Irán como sí antes lo había hecho Bush Jr. al declarar públicamente sus intenciones de invadir Afganistán e Irak. Trump, y no los gobiernos europeos, fue el que violó las formas y normas de la alianza atlántica.

Pero este no era el caso. Los ataques de los EEUU a Irán no fueron defensivos. Más aún: Trump no comunicó a ninguno de los miembros de la OTAN sus intenciones de invadir a Irán como sí antes lo había hecho Bush Jr. al declarar públicamente sus intenciones de invadir Afganistán e Irak. Trump, y no los gobiernos europeos, fue el que violó las formas y normas de la alianza atlántica.

La Alianza Atlántica, sin embargo, no es solo la OTAN. Esta última es solo la parte militar de una asociación de dimensiones múltiples. Si bien no puede prescindir de la OTAN, la Alianza Atlántica es mucho más que la OTAN. Es una alianza política; incluso histórica. Es, en gran medida, la representación inoficial de todas las democracias del mundo las que no solo son naciones atlánticas. Dicho en pocas palabras, la Alianza Atlántica representa la unidad del Occidente político, aunque este no coincida con el geográfico. Por eso la Alianza Atlántica no figura en ningún acta de fundación. No hay tampoco ninguna institución que reciba ese nombre. Es, si se quiere, un símbolo que se han dado las democracias europeas y norteamericanas para confirmar su unidad frente a los asedios que provienen de dictaduras y otras formas autoritarias de gobierno.

Su origen, también simbólico, proviene de la lucha común en contra de las ambiciones imperialistas que amenazaban desde la URSS. Los ejes de esa alianza eran los EEUU y Europa, primero la Europa Occidental, y después de 1989–1990, la totalidad de Europa. ¿Quiere decir entonces que la Alianza Atlántica, sin la URSS como enemigo común y sin el peligro del «comunismo mundial» se ha vuelto obsoleta? Aparentemente es así. Pero solo en parte.

Dicha alianza, eso hay que tenerlo muy en cuenta, obedecía a dos principios: uno de negación y otro de afirmación. El principio de negación era el anticomunismo. El principio de afirmación era la defensa de las democracias mundiales, unidas entre sí, frente a todo lo que las amenazara en la política exterior. Por eso Bush intentó, y con éxito, promover la alianza en contra de la lucha de lo que él llamaba «terrorismo internacional», principalmente el de origen islámico. Por eso también, durante el periodo de Biden, la alianza continuó funcionando frente al peligro del avance del imperio ruso el que, después de la invasión a Ucrania, proyectaba su guerra en contra de la OTAN amenazando a todos los países que en el pasado habían formado........

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