El exdirector de Pemex exige su presunción de inocencia: ¡cínico!
Agredió físicamente a su esposa de una manera brutal; el video que ha circulado no miente. Fue tanta la saña con la que maltrató a la mujer que, de ninguna manera, resulta exagerado pensar en el delito de tentativa de feminicidio: ¡pudo haberla matado!
Después de que la víctima lo exhibiera y exigiera justicia, el exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, fue tan cínico que se atrevió a decir en la red social X: “Reitero mi absoluta disposición para colaborar con las autoridades competentes, confiando en que las instituciones esclarezcan los hechos con objetividad, justicia y en estricto apego al principio de presunción de inocencia”.
¿En serio el agresor pide que las instituciones esclarezcan los hechos con objetividad? ¿El tipo enloquecido que pudo lastimar seriamente a su esposa demanda estricto apego al principio de presunción de inocencia? La única objetividad posible radica en que la Fiscalía de la Ciudad de México emita rápidamente una orden de arresto —supongo que fue en la capital del país donde se cometió el delito, porque se trata, sin duda de un delito, y muy grave—.
Al exdirector de Pemex se le respetaba por su trayectoria académica. Si alguien lo elogió por sus méritos como investigador, fue Claudia Sheinbaum. Pero, al ser muy cercano a la presidenta desde la época universitaria, la conducta criminal de Víctor Rodríguez ha colocado al gobierno de la 4T ante una prueba de fuego, ¡y en el contexto de la fiesta mundialista!
La presidenta, en cuyos principios las mujeres de México confían, está obligada a demostrar que, frente a la violencia contra ellas, no existen amistades, lealtades ni privilegios.
Sheinbaum........
