El presidente indigno
Se supone que ser presidente de una república es haber llegado a la más alta dignidad de una nación. Ocupar el más alto cargo del Estado implica deberes y responsabilidades reservados para la persona a la que un país le entrega su confianza mediante el voto. Si bien un candidato representa a un sector político, una vez elegido presidente pasa a representar a toda la nación y a propender por su bienestar. No lo digo yo, lo dice la Constitución
Política: “Artículo 188. El Presidente de la República simboliza la unidad nacional y, al jurar el cumplimiento de la Constitución y de las leyes, se obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos”.
En menos de un mes, Colombia despedirá al que fue, sin duda, el presidente que más desconoció este mandato constitucional en la historia democrática reciente. El presidente más indigno que ha tenido el país. Desde el inicio de su gobierno, Gustavo Petro decidió gobernar solo para sus seguidores y desconoció la obligación de ser un mandatario para todos los colombianos, sin importar su identidad política o su origen regional. Petro fue un presidente solo para quienes pensaban como él. Como consecuencia, inició una cruzada contra alcaldes y gobernadores que no lo apoyaron en las urnas y dejó por fuera de inversiones y presupuesto a las regiones cuyos mandatarios no eran afines a su corriente política.
Un ejemplo fue Santander, que quedó por fuera del Conpes 4161 Vías para la Paz, a pesar de ser uno de los departamentos con mayor atraso en infraestructura vial. El Gobierno decidió invertir 15,04........
