¡Heil, Sánchez!
La SEPI de Sánchez: así se transformó en un nido de víboras con 27 imputados en su entorno
Cuando hablamos de Pedro Sánchez, nos centramos tanto en juzgar lo que ha hecho que olvidamos, irresponsablemente, todo lo que ha intentado hacer sin poder lograrlo. Historias que conviene no olvidar si realmente queremos tener la foto completa de este individuo. Rescatemos una de esas historias:
Recordemos cómo, después de casi año y medio de pandemia, con los recortes de libertades que los sucesivos estados de alarma habían supuesto para los ciudadanos, Sánchez nos preparó una reforma de la Ley de Seguridad Nacional.
En dicha reforma se establecía que toda persona mayor de edad podía ser movilizada, quedando obligada a la realización de «prestaciones personales». Además, esa reforma legislativa recogía la posibilidad de la requisa temporal —sin indicar plazo de tiempo— de todo tipo de bienes privados, entre los que, presuntamente, se hallarían las alcancías del cerdito Porki donde los españoles tenían depositados sus ahorros. ¿O acaso las cuentas bancarias particulares no entran dentro del enunciado «todo tipo de bienes privados» susceptibles de ser requisados?
Pero aquella cacicada legislativa no prosperó. Y no por falta de ganas por parte del Gran Hermano, sino por el escándalo que se montó cuando la autocrática intentona fue denunciada ante la opinión pública.
Al final, la casta se «rajó», tumbando en el Congreso la orwelliana intentona. Y no fue tanto por lo que algunos pudimos avisar, sino porque,........
