El odio a Hodio
El odio a Hodio me cayó en las tertulias, pero creo que lo puedo explicar mejor. Por lo que sea escribiendo me expreso más tranquila que en un plató de televisión. Por lo que sea este tema me saca más de mis casillas.
(Le doy un sorbito al café descafeinado, respiro hondo y espero que el texto brote de un tirón sin interrupción ni inquina. Escribiré para mí misma...)
¿Se puede justificar que te amenacen con una pintada en la tumba de las Trece rosas, que te deseen una violación o la muerte en redes sin parar, que envíen puteros borrachos a todas horas a tu casa, que un tío te deje mensajes mientras se masturba, que te hagan entender que van a por tu familia que trabaja de cara al público, que vandalicen tu coche sistemáticamente señalando que lo siguiente que rompan no será tu parabrisas...? ¿Por qué tenemos que aguantar que nos llamen "puta" por las calles? ¿Dónde queda el respeto a la democracia, a la sacrosanta libertad de expresión que tanto ondean como bandera propia? ¿Solo merece respeto la suya?
Hoy, el día antes de que leas lo que escribo, en plena jornada de reflexión, han agredido en la calle al candidato de Podemos en las elecciones de Castilla y León, estando con su hijo de tres años, un día antes de que esa comunidad vote. ¿Cuándo van a parar? ¿Son casos aislados o es una ola organizada ultra que se les puede ir de las manos? ¿Tendrá que haber sangre para que volvamos a la unidad de los demócratas contra la barbaridad?
(Hechas las preguntas, otro sorbito de café y algo más de contexto...).
En los últimos días, con motivo del 8-M, nos hemos juntado en varios actos y hemos hecho recuento de ataques y de bajas. Nos hemos contado cosas que no nos habíamos contado. Hemos visto el dolor y el miedo reflejado en las caras de las otras. La lista de bajas por ansiedad, de mudanzas, de retiradas, no se había visto nunca y del otro lado ni ha sucedido ni........
