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El poder de los insectos

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30.09.2026

Nos dijeron que no había forma de salvar a Maricarmen, que el desahucio era imperativo e irrevocable porque lo había determinado un juez. Es la ley del mercado, amigo, una fuerza telúrica que nos empuja más allá de nuestras voluntades. El policía actúa bajo el mandato democrático y no tiene el menor margen para la objeción de conciencia. No hay nada más sagrado que la propiedad privada, dogma supremo, becerro dorado al que debemos nuestro régimen de libertades. Nos dijeron que era inútil salir a la calle, no fuera que nos cayera una manada de porras o nos aplicaran la ley mordaza. Esa ley mordaza que Pedro Sánchez prometió derogar.

De pronto, como por arte de magia negra, hemos visto a los dueños de Urbagestión lloriqueando por las televisiones y limpiándose las lágrimas con los billetes de la especulación. Las únicas víctimas somos nosotros, que tenemos un negocio familiar, una pyme de andar por casa, y la chusma enfurecida nos ha freído la centralita con llamadas a la hora de la siesta como los comerciales de Vodafone. El viernes pasado dijeron en Onda Cero que los pobres habían recibido en la oficina una caja llena de cucarachas. Tres días después llegaron a un acuerdo para que Maricarmen vuelva a su casa.

Entretanto, el Gobierno español se ha marcado un esprint histórico para hacer en ocho días lo que ha sido........

© Público