Lo lo lo español
Qué hacemos con la bandera de España. Nótese que no es una pregunta, a estas alturas es más bien un suspiro desencantado. Cada celebración deportiva de las selecciones nacionales, especialmente la de fútbol, envuelve el espacio público de tela rojigualda; algo que solo ocurre con tal pasión con algunos conflictos políticos. En el caso del Mundial de este año, los partidos más importantes han coincidido con el aval europeo a la Ley de Amnistía, un capricho de la actualidad que ha emparentado los vítores a los deportistas con aquel "¡a por ellos, oé!" contra los catalanes que aún resuena en algunos rincones.
Las grandes gestas en nombre de España generan sentimientos incómodos en una parte considerable de sus ciudadanos, indecisos ante la idea de sentirse apelados por unos colores que, el resto del tiempo, se ondean sobre todo para atacar. Los emblemas usados tantas veces a la contra producen escalofríos a quienes dejan al otro lado, incluso si se ondean para celebrar algo positivo. Cuando algunos deciden empuñar la bandera como si fuera un arma, es muy difícil que vuelva a ser solo una bandera.
El nacionalismo español ha sido tan cebado por la derecha y la ultraderecha –si es que a estas........
