Degradación moral y ética
Se atribuye al ex presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt (1933 – 1945) la frase “Sí, es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, para referirse de al dictador nicaragüense Anastasio Somoza García que gobernó su país, con mano de hierro, entre 1937 y 1956, aunque investigadores dicen que, en realidad, la frase era de su Secretario de Estado, Cordell Hull. Muchos años después, otro famoso Secretario de Estado, Henry Kissinger, repitió la frase, para referirse a otro de los Somoza, Anastasio Somoza Debayle, hijo del primero.
Más allá de la autoría de la frase, la misma da cuenta de la degradación ética y moral con que los gobiernos norteamericanos manejan las cosas, pues, mientras se la pasan proclamando que son defensores de la libertad, apoyan como si nada a quienes la niegan; mientras declaran que los derechos individuales son los más preciados, apoyan a quienes lo violan y, hoy por hoy, los violan ellos mismos ferozmente.
Otra faceta de esta doble moral, es lo que ocurrió con los nazis que fueron reclutados para repetirlas, trabajando al servicio de Estados Unidos cuando concluyó la segunda fuera mundial.
Fue el caso de Wernher von Braun, ingeniero mecánico y aeroespacial alemán, jefe de diseño del tristemente célebre cohete V2, que fue utilizado........
