Los caídos: una oportunidad perdida
A nadie se le escapa que el mundo se está ultraderechizando. Los diferentes procesos electorales, cuando los hay, así lo demuestran. Y este país no es ajeno a esa tendencia. Así se ha demostrado en las recientes elecciones acontecidas en Extremadura, Aragón, Andalucía y Castilla y León. Dentro de los siempre rechazables postulados ultras, en este país hay dos que, a pesar de no ser originales, son muy peligrosos: la “prioridad nacional” y la eliminación de las políticas de la memoria.
Sin su aceptación no se hubieran dado las mayorías necesarias para constituir gobiernos en esas autonomías, a la espera de lo que pueda suceder en los siguientes procesos electorales. Y son peligrosos, primero, porque ya sabemos las consecuencias de aquella “prioridad nacional” que ejecutaron los golpistas del 36: asesinatos, represión y cuarenta años bajo el palio y la tribuna del nacionalcatolicismo; y segundo, porque los acuerdos ultras pretenden eliminar las leyes de memoria allí donde existían.
A mi entender, no respetar las leyes de memoria o no ejecutarlas, donde y cuando se puede, es un grave error político. Por eso, la Comunidad Autónoma de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona, en su mayoría progresista, no deberían dejar pasar la ocasión de eliminar el mayor símbolo francocarlista en pie dentro de una ciudad. De no ser así, como parece que........
