menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Error de bulto

14 0
15.03.2026

15 de marzo 2026 - 03:09

Me da cierta lástima Ginés Serrán, el autor de los últimos chirimbolos instalados a la entrada del puerto. En un ejercicio de empatía, y sin entrar en valoraciones sobre su virtuosismo artístico, su caso me conmueve. La personalidad creadora es extremadamente vulnerable a la crítica. El gremio de las musas habita en los extremos: éxito o fracaso. Cosas de la popularidad. No se puede agradar a todo el mundo. En el caso de los artistas plásticos, la necesidad de validación conlleva un equilibrio tortuoso. No conozco a Ginés ni sé nada de su obra ni de su éxito internacional. Pero estoy seguro de que le ha molestado la polémica surgida a propósito de la instalación de sus esculturas: Venus, Neptuno con una pareja de leones, contra la que se ha publicado un manifiesto que yo mismo he firmado.

Por esas casualidades de la vía pública, el pasado jueves a media mañana pasé por delante del tinglado. Había varios reporteros gráficos y viandantes haciendo fotos y grabando vídeos. Aunque el perímetro estaba vallado, por encima de la malla verde antijubilados sobresalía el brazo amarillo de una grúa con la mismísima Venus en bola. Bola chapada en compro oro. El Neptuno se adivinaba más atrás, como tumbado a la bartola. Más adelante, cuando veamos el resultado final y hayamos metabolizado el asunto, habrán expirado los seis meses de cesión gratuita del grupo escultórico. Entonces se harán cuentas: por qué, qué y cuánto se pagará a partir de entonces. Y si las esculturas se van o se quedan. Puerto adentro también se amarran ideas mareantes.

La pareja de columnas geminadas que sirven de portería al recinto data alrededor de los años sesenta. Quedaron a medio hacer, catedralicia costumbre de Cenacheriland. En teoría, estos fustes dóricos y austeros se iban a coronar con unos tiestos cantareros para darle historicismo al asunto, acorde con los ya por entonces anacrónicos edificios de la Acera de la Marina.

Lo que me sorprende es que en lo que va de siglo XXI, era de innovación modernícola, nos refugiemos en una estética romano rociera de selfi y estáte quieto. La vista de los colosos en primer plano, con el Palmeral de las Sorpresas y el cubo de colores del Museo Pompidou al fondo, resume en clave maremagnum que para gustos hay administrados y administraciones. Nos lo venderán como un juego de contrastes. O como un error de bulto. Bulto redondo.

También te puede interesar

Vox no lo ve nada claro

Tercera estación, Castilla y León

David de Miranda: "Piensas 'es mi última tarde' pero lo superas y creas arte"

Retratos de Hernán Cortés para la historia de España

Hernán Cortés, el pintor que traza el alma de nuestro tiempo

Hernán Cortés, ganador del primer Premio Andaluz de las Bellas Artes


© Málaga Hoy