Profesionalidad
13 de junio 2026 - 03:07
Ser atendido hoy por un profesional competente y mínimamente empático empieza a convertirse en una experiencia excepcional. Durante años nos vendieron la idea de que la medicina privada era un refugio frente al deterioro de la pública: menos esperas, mejor trato, eficacia inmediata. La realidad, sin embargo, empieza a parecerse demasiado a ambos lados del mostrador. Cambian los muebles, las lámparas de diseño y el perfume de las recepciones; la desidia permanece intacta. En una de mis habituales recaídas necesité acudir a un especialista cubierto por mi seguro de Muface, ese privilegio supuestamente “gratuito” que, curiosamente, se sigue descontando religiosamente de la nómina.........
