Colaboracionismo
Una vez más, la ineptitud o la inoperancia son el mejor de los escenarios. Un gobierno de inútiles siempre es más llevadero que uno de traidores. Pero el colaboracionismo salta a la vista.
Marruecos siempre ha aprovechado transiciones, dudas y debilidades para relacionarse con España. Esa es la brecha a la vista. Como arma, bastan seres humanos a los que la teocracia alauí no concede demasiada importancia.
Y así es nuestra vecindad, con su presunta emigración convertida en ariete y con la única excusa, que difunden los ineptos, de que ellos no dan órdenes concretas contra nadie aunque quizá, a veces, se hagan los suecos o sean caóticos… milimétricamente caóticos.
Europa ha tenido que sacudirse las migas del babero y desperezarse para mirar hacia Ceuta, España. Quizá esa marea humana no sea sólo un problema del socio del sur. Lo mismo hasta es una invasión territorial que podría avanzar y hacer realidad eso de que se hacen lo suecos. ¡Qué pereza! Habrá que acordar alguna postura. Algo es algo.
Pero el verdadero problema es que en España se ha instalado el Gobierno de Vichy, con Pedro el Patán en vez de Philippe Pétain y desde una sórdida sauna en lugar de la ciudad de las termas y los balnearios. Madrid se ha rendido a Rabat por razones que sólo sospechamos, pero que sin duda son poderosas. El resultado es una descarnada política que ha superado el apaciguamiento y hasta la capitulación para entrar de lleno en el colaboracionismo.
No se pueden interpretar de otra forma las escandalosas noticias que están saliendo a la luz y que demuestran que el gobierno español ha ocultado todas las señales de alarma ante una invasión organizada que no tiene precedentes en Europa en tiempos de........
