Miquel Navarro, la generosidad que no pasa factura
Miquel Navarro en su estudio museo en Mislata / Miguel Ángel Montesinos / LEV
Hay gestos que trascienden lo económico para instalarse en lo simbólico. La inauguración de la Casa taller de Miquel Navarro es uno de ellos. Con presencias y ausencias. Con palabras y silencios. Cuando todo se mide en términos de rentabilidad, la decisión de Navarro de legar a su pueblo una parte de su obra para que deje de pertenecer únicamente a coleccionistas, galerías o instituciones y pase a formar parte del patrimonio de quienes le vieron crecer, evidencia su apego a su lugar de origen. A su orgullo por ser de Mislata. Porque........
