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Ellas

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28.04.2026

Imagen de archivo de una manifestación del 8M en València.

Tengo una nieta de seis años que el otro día me dejó perplejo cuando me dijo: ”Yo creía que las mujeres no conducen, pero estaba equivocada”. Evidentemente dentro de unos años tomará el volante con entusiasmo. Hay ideas que cambian el mundo lentamente e ideas que son como una explosión que convulsiona súbitamente un panorama acomodaticio que ya nunca volverá a ser lo que era. El feminismo es una de estas ideas exprés. No conozco a nadie que se mantenga irreductiblemente machista, al menos de palabra, y, sin embargo, no hace tanto que eso era lo normal. Por ejemplo, la llamada 'licencia marital' era un requisito que obligaba a las mujeres casadas a contar con la autorización del marido para acometer distintas gestiones legales. ¿Qué eso ocurría el año de la nana? No lo crean, la disposición estuvo vigente hasta el 2 de mayo de 1975 y desapareció definitivamente del código civil con la Constitución de 1978 (ley 11/1981). Ello significa que las abuelas de mi nieta pudieron estar sometidas a la licencia marital conforme al artículo 1263 del código civil de 1889, el cual equiparaba la supuesta incapacidad de las mujeres para los actos legales a la de “los menores, los dementes y los sordomudos analfabetos” [sic]. Ya ven, todavía hay un porcentaje de mujeres que han conocido este desamparo legal, el cual subsiste, no hay que decirlo, en muchos países, casi siempre por razones religiosas. Entre ellos destaca el caso de Irán, donde es obligatorio para las mujeres........

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