Los trenes neerlandeses frente a los de Galicia
Hacía más de dos décadas que no visitaba los Países Bajos. En mi memoria estaban grabadas las imágenes (que he vuelto a disfrutar) de enormes pastizales verdes, donde hermosas y limpísimas vacas frisonas pastan tranquilamente. Granjas impolutas tan integradas en el paisaje que solo pueden distinguirse de las viviendas de los agricultores por su longitud y la ausencia de flores en las ventanas. Multitud de canales y ríos surcando la planicie ganada metro a metro al mar y bosques frondosos de caducifolias. Nada de feísmo. Un paisaje bucólico pero muy duramente trabajado en un país en donde los ganadores y los agricultores tienen un importantísimo peso económico y........
