El kéfir y el mercado
En mi aldea no había kéfir, pero, por ejemplo, había queso de nabiza. No había hipermercado, ni siquiera mercado; si acaso algo en la feria de la cabecera comarcal. No había mercantilismo, había auto subsistencia. No teníamos de todo, pero casi todo lo que teníamos lo producíamos nosotros. No éramos dependientes, ni independientes; apenas nos afectaban las guerras de Oriente Medio. Vivíamos en la aldea, pero no en la «aldea global» de McLuhan.
El queso de nabiza se llamaba así porque se hacía en la temporada en que las vacas se alimentaban de las hojas tiernas de los nabos. Era un........
