El príncipe del aforismo: Ramón Eder
Es el favorito de Savater. Ramón Eder es el príncipe del aforismo. Sus libros Palmeras solitarias o Relámpagos son tan bellos e imbatibles como las fotografías de Chema Madoz. Relámpagos en la oscuridad. Eder solo necesita palabras, el as de una frase, para volarte la cabeza. No es como Gómez de la Serna. Lo suyo no es la greguería, el barroco, la imagen o la metáfora. La costa es el lugar en el que se acuesta el mar cuando está en calma. No. Eder. Es sencillo, contundente. Ramón Eder, que también escribe poesía en chupitos, es la esencia, el recorte. Es el trayecto corto que te hace pensar largo. Es el aforismo sin grasa: «El aforismo se toma todas las libertades de la poesía para ser expresivo. Se trata de expresar bien un pensamiento, sin hacerlo dogmático ni aburrido. Tiene que haber una........
