La mala polÃtica mina la democracia
Un interesante sondeo del instituto Sondaxe, publicado el domingo por La Voz de Galicia, indica que los gallegos desaprueban tanto la labor del gobierno como la de la oposición. El 30,4% aprobaría la gestión de Pedro Sánchez, mientras que la juzgaría negativamente el 62,6%. En el caso de Alberto Núñez Feijoo, el 33,1% valoraría positivamente su trabajo en la oposición, pero el 59,1% lo desaprobaría.
La encuesta ofrece otros resultados curiosos: si hubiese elecciones generales, tanto el PP (con el 40,3% frente al 43,1), como el PSOE (con un 26,7% frente al 29,8), perderían votos en Galicia con respecto a 2023, mientras que subirían el BNG y Vox, que duplicaría porcentaje, aunque no obtendría escaños; Sumar perdería los dos que obtuvo en los anteriores comicios. Se produciría, por tanto, una clara victoria del PP, pero un 39,2% de los encuestados declara que votaría por Pedro Sánchez como presidente y solo un 29,1 por Núñez Feijoo. Tal parece que los gallegos confían más en el PP que en su dirigente. En cambio, en una valoración de 0 a 10, don Alberto obtiene un 4 y don Pedro un 3,5. Quizá un de las claves esté en que un 43,9% ve a Sánchez como un líder fuerte, mientras que en el caso de Feijoo solo es un 29,8%, pero únicamente el 19% considera al actual presidente del gobierno «honesto y digno de confianza». Un líder de la oposición débil e incluso poco preparado, según otras respuestas, y un jefe de gobierno que no inspira confianza, mal panorama.
El pasado día 7, el ABC publicó una encuesta de GAD3 que otorgaba al Partido Popular 133 escaños y el 31,1% de los votos y al PSOE 105 escaños con un 26,1% del respaldo, seguido de Vox, que lograría 69 diputados y un 19,2% de apoyo. Habría una mayoría absoluta de diputados de las derechas, pero el PP perdería el 2% de los votos y cuatro escaños con respecto a las elecciones de 2023 y el PSOE el 5% y 17 diputados. Lo sorprendente no es la bajada del PSOE, algo que anuncian desde hace años las elecciones celebradas en las comunidades autónomas y todas las encuestas, salvo las del CIS, sino que el PP también pierda votos y diputados después de ocho años en la oposición. Mal debió haberlo hecho cuando no crece ni frente a un rival herido. El único que se beneficiaría de la mala situación del PSOE y del Gobierno es Vox.
Una de las virtudes de la democracia es que pone límite al mandato de los gobiernos y, en un plazo determinado, el voto muestra si la mayoría considera acertada su gestión y les concede la continuidad o si prefiere sustituirlos. Ahora bien ¿qué sucede si la ciudadanía rechaza tanto al Gobierno como a la oposición? Hay dos posibilidades, que pueden combinarse: que aumente notablemente la abstención y/o que crezcan partidos alternativos. Esto último fue lo que sucedió en 2015 con la irrupción de Podemos y Ciudadanos. Eran dos fuerzas que representaban a un nuevo centro derecha y a una izquierda renovada, más radical que el PSOE. No hay que recordar que........
