menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Baja intensidad, por Paula Tavara

26 0
29.08.2026

A un mes de asumir el gobierno, Keiko Fujimori no ha tenido un solo punto a su favor. Un golpe de timón memorable. Un éxito de su gestión. Nada. El partido que prometía orden y seguridad no ha cambiado en absoluto la vida de peruanos y peruanas.

Alguna persona podría espetar con que al menos no hemos ido a peor, pues el gran sorpasso autoritario, la estocada final, que se temía tampoco ha llegado ni parece, aún, acercarse.

En lugar de eso, la presidenta que más deseó serlo ha tenido apenas algunas apariciones públicas poco relevantes. Quizás lo más grave ha sido verla hablando de rutinas de cuidado facial la misma noche en que Villa El Salvador se inundaba.

A poco de asumir la presidencia, se filtró a la prensa un pedido de facultades legislativas que no parecía enfocarse en las prioridades que la ciudadanía reclamaba, sino en un proyecto de liberalización del empleo y la industria. El documento tuvo tantos cuestionamientos que habría generado fricciones incluso al interior del gabinete ministerial, siendo enviado a reposo. Un gobierno sin rumbo. Un gobierno tibio.

Treinta días después de asumir el poder, y como decíamos, sin ningún resultado o medida relevante, ahora Fujimori dice que la culpa de su inercia es de los gobiernos anteriores, que dejaron cifras lamentables y muy difíciles de revertir. ¿Pretende la señora que nos olvidemos que ella y su partido fueron los........

© La República