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Señales positivas para invertir en Bolivia

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29.03.2026

La Bolivia de los últimos 20 años, más enfocada en afinidades ideológicas que en fortalecer su economía, comienza a cambiar. El presidente Rodrigo Paz ha señalado que su gobierno impulsa la construcción de institucionalidad como eje para atraer inversiones y dinamizar la economía nacional.

Vamos por buen camino. En los últimos días, actores internacionales han manifestado su interés en invertir en áreas estratégicas como los hidrocarburos, lo que permitirá reactivar la economía interna.

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A fines de enero, el ministro de Minería y Metalurgia, Marco Antonio Calderón, anunció una inversión privada proyectada de 1.000 millones de dólares hasta 2028 para recuperar el liderazgo en minería. El presidente Paz afirmó que existe interés en volver a invertir en gas en Bolivia, señalando que el modelo de los últimos años agotó recursos sin proyección. Por ello, se buscan nuevos socios mediante inversión en conocimiento, tecnología y capital.

Tras su visita a Brasil, informó sobre empresarios interesados en invertir en el país y convertirse en socios de la población. Destacó el interés brasileño en el sector gasífero. En este contexto, empresas como Repsol y Petrobras también han mostrado interés, atraídas por nuevas condiciones y oportunidades en hidrocarburos. Se espera que Bolivia vuelva a posicionarse como un destino confiable.

La delegación empresarial sostuvo reuniones con sectores interesados en invertir en el desarrollo del país. Durante 2026, el gobierno y el sector privado concentrarán esfuerzos en atraer capitales para diversificar la economía y enfrentar la recesión. Se priorizarán agricultura, litio, energía y tecnología, con apoyo del BID de 4.500 millones de dólares para 2026-2028.

La atracción de inversiones no solo permitirá dinamizar sectores estratégicos, sino también generar empleo, innovación y encadenamientos productivos en todo el país. Para lograrlo, es fundamental consolidar seguridad jurídica, estabilidad normativa y reglas claras que brinden confianza a los inversionistas. Solo así Bolivia podrá aprovechar plenamente sus recursos y posicionarse como un actor competitivo en la región. Sin embargo, la deficiente administración económica ha dejado un déficit fiscal cercano al 7%, cubierto con endeudamiento interno. Para revertirlo, se busca atraer inversión privada que reduzca la dependencia del crédito externo y la presión sobre reservas.

Destaca el Decreto Supremo N° 5563, que incentiva la reinversión de utilidades en el país, promoviendo modernización y expansión empresarial. Establece exenciones del IUE-BE para utilidades reinvertidas hasta la siguiente gestión fiscal.

Asimismo, incluye incentivos como depreciación acelerada, deducciones por créditos incobrables y ajustes impositivos, con el fin de dinamizar la inversión y fortalecer el tejido empresarial. Según la CEPAL, de los 200.000 millones de dólares de inversión extranjera en América Latina en 2024, Bolivia captó poco más de 200 millones (0,1%).

Frente a este escenario, organizaciones empresariales han propuesto normas para promover mayor inversión privada. El sector mantiene la expectativa de consolidar condiciones que atraigan ahorro externo y generen un entorno favorable para el crecimiento sostenible de Bolivia.

(*) Rolando Kempff Bacigalupo es presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).


© La Razón