Nos habíamos insultado tanto
Las declaraciones del exalcalde Rafael Santos sobre los electores cusqueños de Verónika Mendoza han reabierto una vieja discusión peruana: ¿hasta dónde llega la crítica política y dónde comienza el desprecio hacia quienes votan de manera diferente? Santos atribuyó el comportamiento electoral a una supuesta dificultad para razonar por la menor disponibilidad de oxígeno en la altura. Sus palabras provocaron rechazo público y denuncias por presunta discriminación. Corresponde a las autoridades evaluar esas denuncias; a la opinión pública, discutir el fondo del problema.
Conviene empezar por la biología, porque esas palabras son, además, científicamente incorrectas. Un metaanálisis de 2024, con 49 estudios y 6,191 participantes, encontró diferencias en determinadas funciones cognitivas asociadas con la exposición prolongada a grandes alturas, pero no una afectación significativa de la capacidad para resolver problemas. Las poblaciones andinas presentan adaptaciones fisiológicas a la vida en altura. Aunque la hipoxia puede afectar ciertas funciones cognitivas, no existe evidencia científica que permita atribuir a la altitud una incapacidad colectiva para razonar políticamente o elegir gobernantes. Por eso, la explicación de Santos no describe a los cusqueños, sino el prejuicio de quien la formula.
El Perú no es una excepción moral. En muchas democracias, los adversarios ya no se limitan a cuestionar programas, candidatos o........
