Falsificaciones, ese chollo que sale caro
El axioma comercial de las tres B (bueno, bonito y barato) no debe hacernos perder el sentido con las falsificaciones, pese a que la crisis de poder adquisitivo nos impida llegar a fin de mes en cuanto tengamos un gasto inesperado que nos descuadra todo el presupuesto. Comprar una falsificación puede parecernos un negocio redondo para nuestro bolsillo. Un bolso de apariencia exclusiva con un logotipo bien grande por una fracción de su precio; unas zapatillas casi iguales a las originales o un reloj que presume de lujo sin firmar casi una hipoteca. Quién puede sustraerse a eso. El problema es que las apariencias siempre engañan. Y mucho. Las........
