La calma es poder
En rueda de prensa antes de la final del Mundial de fútbol, el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, mencionó que solía leer las «Meditaciones» de Marco Aurelio y que había sacado mucho en claro de ese imprescindible libro de la antigüedad. Al parecer, posee un ejemplar de una edición y traducción moderna totalmente subrayado y anotado y hace tiempo que lo consulta con aprovechamiento. El estoicismo contiene una de las claves que utilizó para cohesionar al diverso grupo humano que llevó a cabo la proeza futbolística: buscar la calma individual, después de una mirada interior, para luego, volcándose hacia el exterior y en armonía con el todo, sobreponerse a las situaciones que sobrevienen y cumplir con nuestro cometido. La primera parte es una técnica basada en la búsqueda de una tranquilidad y serenidad de espíritu que posibiliten acometer las acciones más complicadas o comprometidas. La noción filosófica que transmitió se resume más o menos en su sencilla frase: «la calma es poder». Me gustaría centrarme hoy en este axioma simple en apariencia, pero enormemente profundo.
Sí, la calma para evaluar la situación supone el principio del cumplimiento con éxito de las más complicadas tareas. También para la vida cotidiana, incluso en situaciones extraordinarias: de hecho, uno de los eslóganes más vistos en la era........
