No se empeñen, esta guerra no tiene solución militar
El presidente de EEUU, Donald Trump. / EP
Mientras estamos felices tras ganar el Mundial y añadir una estrella a la camiseta y mientras Rodríguez Zapatero continúa avergonzándonos, la sabiduría popular afirma que no hay situación mala que no sea susceptible de empeorar y eso se le aplica al expresidente y también al estrecho de Ormuz, convertido en el centro del conflicto entre EEUU e Irán. Atrás han quedado otras exigencias como el cambio de régimen en Teherán, su política nuclear, el arsenal de misiles, o su apoyo a grupos afines que incendian la región. La ironía es que el objetivo central de Washington es hoy reabrir el Estrecho de Ormuz a la navegación, es decir regresar a la situación que había antes de que Trump y Netanyahu lanzaran su insensato ataque contra Irán. Lo que se dice hacer pan con unas tortas.
Durante los cinco meses que lleva un conflicto que según Trump se debería haber solventado “en días” y luego “en cuatro o seis semanas”, Irán se ha dado cuenta de que tiene a su disposición un arma mucho más poderosa que la nuclear que es, precisamente, el control de esa vía de agua por donde transita, entre........
