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Un estadio de futuro para Gran Canaria

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16.07.2026

Una delegación de la FIFA evalúa las obras del Estadio Gran Canaria y las medidas de movilidad de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria de cara al Mundial 2030

Ninguna transformación importante avanza sin tropiezos. Requiere visión, voluntad política, capacidad de sumar y, sobre todo, la determinación necesaria para superar los obstáculos que, tarde o temprano, aparecen en el camino. Lograr que Gran Canaria fuera sede del Mundial de Fútbol de 2030 fue uno de esos desafíos. Ahora nos enfrentamos al siguiente: dotar al Estadio de Gran Canaria de la infraestructura que ese acontecimiento exige y de dejar un gran equipamiento deportivo para el futuro de Gran Canaria.

Nada de lo alcanzado hasta hoy ha sido casualidad. Ya en el mandato anterior, el Cabildo inició ante la Real Federación Española de Fútbol los trámites necesarios para situar a la isla en la carrera mundialista. En este mandato intensificamos ese trabajo y construimos una candidatura colectiva, sumando instituciones públicas y organizaciones deportivas, económicas, sociales y civiles alrededor de un mismo objetivo. Y lo conseguimos.

En julio de 2024, Gran Canaria fue incluida entre las once sedes españolas propuestas para el Mundial. Meses después, la FIFA confirmó la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para organizar el campeonato de 2030. Por primera vez, nuestra isla formará parte del mayor escenario deportivo del planeta. Llegamos hasta aquí con una propuesta que superó con solvencia los exigentes requisitos de FIFA, una solvencia técnica y administrativa que también debe acompañar el proceso de licitación de las obras.

Resulta difícil medir la magnitud de ese logro. Un Mundial no se reduce a unos partidos de fútbol: es proyección internacional, actividad económica, empleo, modernización de infraestructuras y una oportunidad única para mostrar Gran Canaria al mundo. Pero también es algo más difícil de cuantificar y no menos valioso: sentido de pertenencia, orgullo colectivo y cohesión social.

Desde el principio tuvimos claro que esta oportunidad no podía agotarse en unas semanas de competición. Los grandes acontecimientos cobran verdadero sentido cuando dejan un legado. Por eso la transformación del Estadio de Gran Canaria, ya recogida en nuestro programa electoral, responde a una ambición que trasciende el propio Mundial: dotar a la isla de una infraestructura moderna y de primer nivel para las próximas décadas.

El Cabildo convocó un concurso internacional de ideas para definir el futuro del recinto. El proyecto elegido plantea una transformación integral: cerca........

© La Provincia