El PSOE lotófago
Gustavo Matos, con el logo oficial del Parlamento. / Andrés Gutiérrez Taberne
Los canales de denuncia en el interior del PSOE funcionan, salvo cuando la superioridad no desea que funcionen, a partir de lo cual se aplica la metodología del si te he visto – o escuchado – no me acuerdo. Sin duda se recordará que ese fue el caso de las militantes que denunciaron a Paco Salazar, exdirigente del partido y exasesor de Pedro Sánchez, por acoso sexual, abuso de poder y comportamientos machistas en el ámbito laboral. Salazar era su jefe y de repente entraba en la oficina con la chorra fuera y les preguntaba si alguna tenía hambre. Las denuncias fueron metidas en el frigorífico hasta que eldiario.es las publicó. Salazar dejó el curro en La Moncloa y pidió la baja en la organización socialista cuando estaba a punto de ser ascendido en el organigrama de la Secretaría de Organización del PSOE. Ha pasado más de un año. ¿Y las denuncias? Pues ahí siguen, muertas de risa o de pena. Por supuesto el PSOE no se ha presentado en........
