Por qué la espiritualidad no es un dogma en la escuela
En su reciente columna, el pedagogo Julián de Zubiría defiende una tesis que, bajo el respetable manto de la Ilustración, esconde un reduccionismo preocupante para la educación; al criticar la inclusión del cristianismo en la formación integral propuesta por el viceministro Camilo Noguera, Zubiría incurre en un equívoco conceptual frecuente, el de homologar la espiritualidad con el dogma eclesial y el adoctrinamiento político.Su argumentación plantea una falsa dicotomía donde el aula puede elegir entre el vacío secularista o el sometimiento confesional. Sin embargo, el verdadero pluralismo democrático exige la transición de ese laicismo excluyente hacia una laicidad abierta, positiva e incluyente en el que converjan todas las tradiciones sapienciales.La escuela contemporánea, en efecto, debe enseñar a dudar, pensar y convivir, pero el ser humano no se........
