Restitución: el camino bíblico de la justicia que devuelve lo arrebatado, por Luis Ignacio Planas
La restitución no es un concepto moderno ni exclusivamente jurídico. Es un principio bíblico que atraviesa toda la Escritura. Desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento, Dios exige no solo el arrepentimiento, sino la reparación concreta de lo que fue tomado injustamente.
Restituir es devolver, sanar y restaurar el orden quebrantado.
En el Libro del Éxodo (22:1-4), la Ley establece con claridad: quien robe un animal y lo mate o venda, deberá restituir cinco bueyes por el buey y cuatro ovejas por la oveja. No basta con pedir perdón; es necesario devolver con generosidad lo sustraído. En Levítico (el libro que regula la vida santa del pueblo de Israel, sus ofrendas y la reparación de las faltas) 6:1-7, el que comete fraude o robo debe confesar su pecado, devolver el bien más una quinta parte adicional y ofrecer un sacrificio de reparación. Números 5:5-8 insiste en el mismo principio: la confesión debe ir acompañada de la restitución plena.
La justicia bíblica no se agota en el castigo ni en el olvido: exige la reparación activa.
El ejemplo más conocido del Nuevo Testamento es el de Zaqueo (Lucas 19:1-10). Este publicano, al encontrarse con........
