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José Gregorio "El Gato": Del Monumental de Maturín al sueño de una Vinotinto campeona

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26.07.2026

No quisiera dejar que pase bajo la mesa la euforia por el mundial de futbol sin comentar y cruzar información sobre esta fiesta global y lo que para mi ha sido un gran deseo en mi tierra natal. En este torneo del año 2026 sucedieron situaciones que refuerzan que la historia del deporte está llena de genios que perdieron ante equipos más modestos pero mejor organizados, y esa paradoja siempre enseña lo mismo: la grandeza colectiva supera casi siempre a la brillantez individual cuando llega la hora de la verdad.

Por esto, después de investigar, escuchar, ver y analizar el recién concluido y fabuloso banquete de partidos, una avalancha de recuerdos me invadió, todos ellos girando en torno a mi amada patria, Venezuela. Rememoro con nitidez aquella épica travesía cuando, junto a ese gran equipo de mujeres y hombres formidables, nos propusimos hacer realidad el proyecto y construir el estadio de fútbol más grande de Venezuela, buscando un terreno que fuera estratégico para el desarrollo deportivo de la región. Recuerdo, también, el momento en que me plantearon la idea de que el estadio fuera multiusos, añadiéndole una pista de atletismo, inmediatamente me opuse con firmeza, defendiendo que fuese única y exclusivamente un templo para el fútbol, una decisión que el tiempo ha terminado por validar. El pasado mes se cumplieron 19 años de su inauguración y pese a que me sabotearon con saña y bastante crueldad para impedir su construcción, hoy es la sede indiscutible de la selección nacional, La Vinotinto y se ha erigido como uno de los íconos más importantes del estado Monagas y de la ciudad de Maturín. En lo personal, este torneo mundialista ha resonado con la fuerza de un eco emocional. Hoy, después de casi 14 años de persecución política, solo me queda agradecer profundamente a la República de Costa Rica y de manera especial, al Reino de España por haberme acogido y otorgado la nacionalidad, después de haber estado expatriado sin derecho a una cédula de identidad y mucho menos, a un pasaporte. Gracias a........

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