Abraham Sequeda: Poder
Todo ha transcurrido desde el acontecimiento de mayor notoriedad en el país en este siglo, con un letargo alimentado por el acomodo de algunos. Entre el sobresalto, la sobrevivencia y el cálculo político (basado en metas con lagunas operativas y una evidente falta de decisión) el ambiente se hace cada día más pesado, nebuloso y angustiante. Se percibe una inercia asfixiante, como si, a pesar de la magnitud de la crisis, nada hubiese pasado.
Para la población venezolana no cabe duda: el porvenir exige el esclarecimiento de ideas y la concreción de hechos, no más retórica vacía. Es imperativo formar un cauce real para el desafío de mayor valor para la........
